Postre Pesado

Vuelvo a escribir después de dos semanas, ¡perdón! La comida de hoy ha sido sencilla, ragú con puré de patata, pero era por una buena razón, hoy de postre había Postre Pesado. ¿Qué narices es eso?, os preguntaréis. Pues muy sencillo, es un postre que se hace muy pesado al comerlo. ¿Están tarados en esa familia?, diréis ahora… Pues puede que sí, pero es que el postre pesado está muy rico.

Postre Pesado

Bueno, os explico en qué consiste el postre pesado (patente en curso). Tal vez conozcáis la típica tarta de limón con base de galleta y mantequilla, luego una crema de limón más o menos ácida dependiendo del gusto (que en mi caso es lo más ácida posible), y todo cubierto de merengue tostadito. Pues imagináos que a esa tarta tan fresca y sana le sustituís la crema de limón por dulce de leche (o leche condensada cocida). Ya tenéis un postre pesado, la cosa más dulce que os podáis echar a la cara.

Lo bueno del postre pesado es que proporciona mesura a la gente que no la tiene. Si eres un gumias, un goloso, como te sirvas una pizca más de lo que deberías, te acordarás toda la tarde. Eso sí, si te sirves la cantidad exacta puedes dormir una de las siestas más felices de tu existencia. Es como jugar a El precio justo, si te pasas has perdido, pero tampoco es bueno quedarse muy corto.

Por cierto, se está cociendo (creo que debería decir friendo) una fiesta de la croqueta. Básicamente vamos a hacer un plan algunos amigos que será como el típico concurso de pinchos que se está poniendo tan de moda, pero de croquetas. Por supuesto que me haré fotos de todas ellas, y si me veo con fuerzas después del atracón también haré una crítica, pero eso será más adelante, ¡hasta encontes!

Lo más dulce que te puedes echar a la cara

« Nueva imagen La Bella Easo »