De tartas va la cosa

Los que me conocen saben que hay muy pocas cosas en este mundo que no me gusten, y las zanahorias son una de ellas. Estas pequeñas hortalizas no tienen culpa de nada, el problema es el grave error que cometió el primero que hizo una crema con ellas, solo comparable con el que hizo la crema de espinacas, pudiendo haberse hecho una ensalada y ahorrarse un mal trago.

Pues eso, que las zanahorias no han sido concebidas para cocinarlas en puré, ni en tiritas en ensaladas, ni para mojar salsas de queso, sino para hacer tarta con ellas, y como este fin de semana hemos celebrado el cumple de María y el santo de Rosario, de tartas va la cosa.

Antes de entrar en materia, me gustaría que todo el que lea el blog se entere de una vez por todas de que las zanahorias no sirven para tener una mejor vista. Esto fue una mentira que se inventaron los británicos en la segunda guerra mundial. Como no querían que se conociera su nueva invención, el rádar, para justificar la mejorada visión nocturna que tenían sus pilotos, hicieron varios reportajes contando la intensa dieta de zanahorias que seguían éstos. Lo más divertido de todo debió ser ver a los pilotos alemanes comiendo zanahoria como si les fuera la vida en ello…

Una vez desmentido este mito, el propósito por el cual Dios, en su inmensa sabiduría, creó las zanahorias, no es otro que el que fueran ingrediente fundamental en la tarta de zanahoria. Vale, es una receta antigua, de marzo de 2016, pero está tan buena que es la que ha pedido María por su cumple.

Tarta de zanahoria

La verdad es que en casa tenemos la teoría de que lo bueno de esta receta es el glaseado de encima, que el hecho de que la tarta sea de zanahoria es solo para que no nos lo tomemos a cucharadas, pero aún así ver una tarta tan voluminosa y tan ligera es bastante guay.

Pues nada, que no contentos con ello, para el domingo tuvimos también otra tarta, esta vez de manzana, también publicada hace tiempo, pero como había dos cosas que celebrar, pues ha habido dos tartas. La verdad es que entre las dos prefiero la de zanahoria, pero como hacerse una foto con una tarta de 10 centímetros de alto no era muy cómodo, me he sacado la foto con la de manzana, pero os prometo que si este post llega a las 1000 visitas durante un mes, ¡hago otra vez la tarta de zanahoria y me saco una foto intentando hincarle el diente!

Tarta de manzana

P.S.: He añadido fotos de las entradas a la página de inicio, aunque de momento solo he puesto las que tenia apaisadas. Mi padre opina que debería dejarla con las entradas completas, como en el de mi madre, pero a mi personalmente siempre me ha parecido muy incómodo. ¿Vosotros qué preferís?

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