Flan de queso Creo

Llevo dos semanas enteras sin publicar nada, pero es que el fin de semana pasado estaba bastante cansado, y no me animé. Aún así, hice foto de lo que nos preparó mi madre, y aquí está la entrada correspondiente.

Hay gente que es fanática del queso, entre los que me incluyo, y gente a la que no le gusta, de los que desconfío en la intimidad. Si sois del segundo grupo no os preocupéis, que me seguís cayendo bien a menos que prefiráis el Nesquick al Colacao. Si sois del primero, sabréis que hay muchísimos tipos de queso, y seguramente os gusten casi todos (a mi por ejemplo no me gusta el ahumado, por mucho que sea Idiazábal o San Simón).

Gouda, Emmental, Brie, Gruyere, Roquefort, Cabrales, Tetilla, Mascarpone, Mozzarela, Parmesano, Cammembert, Torta del Casar… Miles y miles de quesos, solo en Asturias hay 42 variedades distintas. De todas estas variedades, hay una que estoy seguro de que no conocéis, y se trata del queso Creo.

No es una denominación de origen, no os creáis. Se trata de un queso que se da especialmente en casas con madres despistadas, como la mía. Pues resulta que el domingo pasado tuvimos comida en casa, y mi madre nos había preparado un exquisito flan de queso. Cuando llegó el postre, un hermano preguntó qué era, a lo que mi madre, en un momento de flaqueza, respondió “Flan de queso, creo”, y claro, las bromas estaban servidas.

Pues resulta que el queso Creo este es perfecto para preparar flanes, y para pasar un rato bien largo riéndose con la familia (todavía seguimos haciendo alguna que otra broma con el flan de queso Creo). El flan estaba bastante rico, muy cremoso, se movía de un lado al otro como en los anuncios de gelatina y tenía ese sabor especial que le da el queso Creo, que te llena la boca. La verdad es que como estaba muy rico tomamos bastante, nos engollipamos vaya (he aprendido esta palabra en la oficina, y tenía que usarla en algún momento. ¡Gracias Tole!).

Para los que no lo sepáis, engolliparse significa atiborrarse, llenarse hasta el gaznate, y viene de la unión de engullir e hipar. De hecho, en Cádiz a la típica tortilla gorda y seca la llaman tortilla gollipona. Me siento un poco como un amigo mío, Edu, que siempre dice que “divierte y educa”.

Pues eso, que me enrollo, aquí tenéis la foto del flan de queso Creo, que creo que os gustará

Un exquisito flan de queso, creo...

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